quinta-feira, 11 de junho de 2009

muito e muito tempo depois...

Finalmente era primavera, la ciudad estaba toda florida y el olor de las naranjas típicas de esta época ya se podía sentir por toda parte. Hacía calor y porque quedaban a miles de distancia del mar, los de la ciudad acostumbraron a irse a los parques públicos entretenerse y refrescarse en las pequeñas cascadas de agua natural que por allí habían. El Ayuntamiento aprovechaba la ocasión en que todo el pueblo estaba otra vez de paseo por las calles y siempre promovía festivales de todos los tipos: cine, música, circo, teatro... Carmen se despertó animada pues era el día de la presentación del Ballet Bizet, el grupo fundado por su abuela y uno de los más grandes orgullos de la pequeña ciudad de Castellar.
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Javier estaba jugando con los niños en el jardín, cuando se aproximó de ellos un joven de ojos tremendamente azules como océano, diciéndoles:
- Perdóname señor, buenos días. Vive en esta casa la Srta. Carmen Bizet?
Pues si, ella es mi mujer. De que se trata? - Dice Javier al muchacho.
Un poco sorpreso y ya no tan valiente, el chaval sacó de su bolsa de cuero una pequeña cantidad de sobres ya amarillentos de tan viejos y se lo puso en la manos de Javi:
- De eso se trata. Por favor, entregarla. Llevo tanto tiempo buscandole que solo ahora veo lo cuanto estoy retrasado...
Javier examinó los sobres. Le pareció todo un poco raro; Ellos no llevaban nombres y tampoco reconoció las estampillas. Entonces dice al joven que ya se distanciaba:
- Oye. Espera un minuto, por favor... Hoy es festivo en la ciudad, los del correo no trabajan. Quién es usted y como llegaste a nuestra casa?
El joven dice: Vengo de lejos… Y quién soy ya no importa más.
Javi recogió a los niños y entró en casa, yendo directo a la habitación a donde su mujer se preocupaba en elegir un vestido adecuado para el estreno de aquella noche.
- Carmen, ha pasado algo muy raro. Un joven de acento que no conozco me preguntó si esta era la casa de la Sta. Carmen Bizet y me entregó esto, dice que era todo tuyo y que te estaba buscando hace mucho.
Carmen cogió los sobres y dice inmediatamente:
- No tengo ni idea de lo que es…
- Seguro? Y la estampilla esta – Mar do Su(…) Su-l, creo que así se dice. Donde es eso?
- Mar de donde? Yo no sé, Javi. (…) Y por que me estás mirando así, cariño? Y este hombre que le entregó estes sobres, quien es? A donde está?
- Yo que te pregunto quién es este chaval! Un amante? A parte, es mucho más joven que tu, no me imaginaba que pondrías tener amigos jovencillos en otra parte del mundo!
- Pero, Javier, lo que me estás diciendo es una gran tontería… Yo no me voy a molestar con esta historia que no entendí nada y de nada sé a respecto. Y se te vas a quedar enojado, pues tienes dos trabajos: enojarte y desenojarte solo porque yo no tengo nada que ver con eso…

Y Carmen salió enfurecida, tirando los sobres en la cama. Javier se sentó y cogió uno de ellos y rompiendo el cierre, empezó a leer. Le bastaron dos o tres líneas para percibir que se trataba de un idioma parecido al suyo, pero no se podía entender mucha cosa. La lengua era latina, de esto estaba cierto ya que era estudioso de Filología, pero… De donde?
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Con la carta en manos y ya mucho más tranquilo, se aproximó de su mujer que estaba bañándose. Ella había llorado, estaba con los ojos un poco rojos y por eso no quiso mirarle mientras él le hablaba.
- Mira, cariño, perdón si fui un gran imbécil… Me puse celoso, yo sé. Es que fue todo tan rápido y una gran sorpresa. Yo estaba allí, con los niños y me surgió este tío así de pronto ni sé de donde, preguntándome por ti y con estas cartas! Parecía que vosotros se conocían toda la vida…
Un corto silencio se pasó y Javi empezó otra vez… No podemos olvidarlo todo? Su abuela ya debe estar llegando para la ceremonia con los otros de la familia, a mi no me gustaría que estuviéramos así… Venga, por favor, Carmen…
Entonces Carmen le interrumpió y dice:
- Javi, un minuto… Cuál es sitio de las estampillas? Mar do Sul?
- Si, es este…
- Por díos! Mi abuela no es de aqui; Ella se vino de una tierra lejana que está abajo del Ecuador… Nos cuenteaba muchas historias de un amigo Farolero que tenia pero que nunca se encontraron porque él estaba cerrado en el Farol y ella tenía mucho miedo del mar porque una vez casi se ahogó… Hasta que un día, en una gran tempestad de 11 de junio, el mar incontenible rompió con las paredes del puerto que mantenía la ciudad segura y inundó todo, destruyendo los edificios, plazas, casas. Todo que estaba en tierra se hizo mar, así me dice mi abuela. Las familias tuvieron que salir con urgencia de sus casas y se abrigaron en los barcos... Como Mar do Sul era una isla, casi todos tenían embarcaciones, pero algunos no tuvieron tiempo para huir y… Lo imaginas la tragedia, no?
- Claro! Está explicado… Además, tu nombre es una homenaje a la señora Bizet… Carmen Bizet. Mira, cariño, la carta esta, está firmada por “Bailarina” y fue escrita para el Farolero, seguro la misma persona de las historias que escuchaste. Y que loco, el 11 de junio es tu cumple!
- Venga, Javi, que fuerte, que fuerte! Pero… No es raro que un muchacho le estregaste esto? Si es la misma persona, deberías ser mayor, no lo crees?
- Si, a lo mejor tu abuela nos podrá explicar todo.
- No sé si a mi me gusta esta idea… Ella está muy viejacita, y si le viene emociones que ya no puedes contener y...
- No, Carmen, déjate de esto. Es algo importante, tienes que entregarla, no se puede esconder algo así.
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